Best of you. Foo fighters

Esta situación se ha convertido ya en familiar. Sentarme delante del ordenador sin nada que decir, sin una idea clara, sin un guion esquelético al que me pueda agarrar.

Y sin canción.

Algún día me voy a llevar un susto y tú una decepción.

“Lo siento, no sabía de qué hablarte. Se me ha secado el cerebro y por muchas canciones que me ponga, ninguna me pellizca la emoción lo suficiente como para dejarme pellizcar varias veces más”.

Hoy podría haber sido ese día.

A ver, a ver, ¿qué quieres decir?

Hasta esta tarde no tenía nada, algunos pensamientos cruzaban por mi mente, pero lo hacían tan rápido que no había manera de retenerlos, señal inequívoca de que no querían quedarse, probablemente porque no eran lo suficientemente interesantes y ellos mismos lo sabían.

Así que no me ha quedado más remedio que salir a correr con la esperanza de que surgiera alguna chispa que pudiera retener, sin perder ojo a las piedras y la raíces, y desarrollar con cada zancada.

No ha sido así.

Bueno, rectifico, no ha sido exactamente así.

No he encontrado la chispa, ni la adecuada, ni una con la que poder encender un fuego para bailar en la noche, ni una pequeña chispa en la oscuridad (ahí te dejo tres canciones para investigar).

Pero he encontrado otra cosa.

Un pequeño rescoldo que llevo tres años soplando, cuidando, mejorando y escondiendo.

Quizás en la bajada de hoy he ido demasiado rápido y ese viento ha avivado el rescoldo que ha empezado a quemarme dentro.

—No estás preparado, — me gritaban las piedras del camino que notaban el calor del rescoldo a mi paso.

—Mejor que bajes el ritmo y lo vuelvas a esconder, —me susurraban las ramas de los árboles que todavía no habían recuperado sus hojas perdidas meses atrás.

—Tú no sabes lo que es desnudarse, exponerse, mostrarse para poder recuperar tu esplendor, —seguían diciéndome los árboles moviendo sus esqueléticos brazos, —no eres tan fuerte, no eres tan valiente, —me amenazaban.

—¡No estás capacitado para aguantar el frio, te congelará el corazón!

Cuánto más fuerte me gritaban los árboles y las piedras, más seguro estaba yo de donde debía pisar y más fuerte calentaba ese pequeño rescoldo dentro.

Tres años han pasado desde que se encendió sin yo darme cuenta. Ahora que hecho la vista atrás, puedo verlo, pero realmente nunca fui consciente de su existencia o nunca fui consciente de mi capacidad o quizás nunca quise serlo.

Best of you

Hace algunos años más decidí apuntarme a una carrera de 10 km. Acabé agotado, exhausto, pero convencido de que eso era lo que quería hacer y que quería hacerlo cada vez mejor.

Y resulta que ahora soy capaz de correr carreras de más de 100 km

—¿Cómo puedes?, me pregunta mucha gente.

Porque todos los días practico. Porque para recorrer cien kilómetros he tenido que recorrer antes mil, en pequeños trozos, todas las semanas un poquito, sin fallar, comprometido y disfrutando cada uno de ellos.

Ha llegado el momento de que te cuente qué es ese rescoldo que calienta mi interior. Es hora de sacarlo fuera, ya es lo suficientemente fuerte como para aguantar, como para comprometerse a brillar.

El rescoldo está hecho de pasta dura y de cientos de historias que han ido aportando su calor para conseguir que tome la temperatura suficiente para enfrentarse a los miedos guardianes que le han mantenido encerrado en una caja de hojalata sin llave.

Ya he recibido los suficientes halagos como para atravesar esos muros que me han aprisionado tanto tiempo. Tu me los has regalado, yo no los pedí, aunque los deseé. Dicen que los deseos se piensan, pero no se dicen en alto porque si no, no se cumplen.

Mi rescoldo hace tiempo que dejó de pertenecer al mundo de los deseos, para convertirse, semana tras semana, en una realidad que crecía, que evolucionaba, que se transformaba, que se alzaba por encima de los muros.

Planté la idea de escribir un libro con la primera frase que escribí de esta autobiografía sonora con la que me presenté hace más de tres años en tu pantalla.

Ahora me doy cuenta de que lo hice. Ahora me doy cuenta de que lo deseé, y ahora me doy cuenta de que esa semilla ha crecido y no puedo mantenerla por más tiempo escondida.

Y ahora solo te pido que me hables, que me cantes, que me entregues tu dióxido de carbono para poder absorberlo para realizar mi fotosíntesis y hacer crecer esta planta que, con tu tiempo, ya me has ayudado a hacer crecer.

Por mi parte prometo liberar todo el oxígeno del que sea capaz que llene tus pulmones de emociones, de risas, de lágrimas y de ganas de vivir.

Quizás ese oxígeno te sirva en algún momento para romper tu caja de hojalata y mostrar al mundo que eres único, irrepetible y extraordinario.

Sé que esto es un compromiso. Lo disfrazo de compromiso contigo para darme el valor de comprometerme conmigo mismo. Doy este paso delante de ti porque sé que no soy capaz de hacerlo solo dentro mío.

Ahora ya no tengo salida o la única salida que tengo es la del fracaso de no haberlo intentado. No quiero coger esa salida, no quiero ni verla, quiero ponerme la música en el coche todo lo alto que pueda y cantar mis canciones favoritas como si estuviera subido a un escenario de un gran festival haciéndote saltar de puro placer con mis palabras, aunque en el fondo sepa que soy aquel niño que agarraba la lámpara de pie de su habitación y cantaba agarrado con sus héroes mientras miles de personas imaginadas se apoderaban de toda mi energía para devolvérmela multiplicada por cien mil.

Ese es el viaje que te propongo, un viaje que comenzaste hace un tiempo, del que has sido testigo y que ahora nos lleva, de nuevo a terrenos desconocidos, quizás inhóspitos o quizás paradisiacos, en todo caso, lugares que compartiremos y que quedarán siempre dentro de ti.

Ahora que te he confesado mis sueños y me he quitado las cadenas que me ataban al miedo, el telón ha caído con un estrépito ensordecedor, las luces me ciegan y no puedo discernir cuánto público ha venido a verme hoy. La sala es pequeñita, pero creo que la onda expansiva de mis palabras va a poder derribar esas paredes para que más gente se acerque a mirar.

Unos mirarán indiferentes y seguirán su camino y otros tomarán asiento sobre los escombros de las paredes derruidas atraídos por la fuerza o la sensibilidad de mis palabras y sorprendidos por escuchar sus pensamientos más profundos en boca de un desconocido convertido en espejo inesperado.

Según mis ojos se van acostumbrando a la luz directa puedo percibir dos posibilidades. No son dos pastillas, una azul y una roja, que deba elegir. Quiero las dos porque no son excluyentes sino más bien complementarias. Lo que seguro no son es compatibles en el tiempo.

La primera tiene forma de historia inventada, de novela, de aventura, de viaje por el alma de personajes inventados que no son más que reflejos de personas de carne y hueso, referencias, personas que de un modo u otro han dejado una huella en mi y necesito que sus huellas marquen la dirección de la historia que imagino para ellos.

La segunda, por el contrario, no es inventada, es más bien relatada o recordada. La historia de un proceso, de una catarsis, de una explosión que me ha lanzado por los aires hasta aterrizar en el momento actual. Una historia que necesito contar, una historia sin final, inacabada, una historia que no puedo inventar, sino que más bien debo rememorar con el deseo de que en algún momento pueda inspirar a alguien, ¿Quién sabe?, quizás inspirarte a ti a lanzarte a por tus sueños sin garantías, solo con la seguridad del loco que busca la felicidad.

Me he asomado ya a las dos, brevemente, pero ambas historias ya tienen un comienzo. Después de hacerlo he vuelto a mi escenario preferido, donde más cómodo me siento, donde te uso como espejo, donde con la excusa de compartir mi historia, en realidad entablo una conversación genuina conmigo mismo para preguntarme hacia dónde debo seguir bailando como el sombrerero loco a riesgo de que me llamen loco a mi también.

Este relato de hoy no ha sido más que una conversación interna para decidir, para meditar cuál es la pastilla que tomo antes, sabiendo que la otra seguirá el mismo camino en otro momento.

Y ya lo he decidido,

Ya la he tragado

La pequeña píldora dentada

Se siente tan bien

Nadando en mi estómago

Espera hasta que el polvo se asiente

Y cuando el polvo de las paredes derrumbadas se asiente y los rayos de luz atraviesen en haces brillantes esas nubes de desesperanza, cuando entren por los huecos de las paredes del miedo arrasadas por la ilusión, cuando el aire que llegue hasta mis pulmones no esté viciado con partículas de inseguridades y dudas, y cuando las emociones vengan cabalgando encima de esos haces de luz hacia mi para ser proyectadas en todas las direcciones, entonces te podré enseñar cuál ha sido mi camino, un camino único, diferente, arriesgado y apasionante.

Exactamente igual que el tuyo.

Me arremango ahora para agarrar fuerte la maza que me ayude a derribar todas las paredes, a agujerear la caja de hojalata, a cavar hondo para encontrar la tierra con más nutrientes, la tierra que necesita esta planta para llenarlo todo.

Y ahora es el momento.

Ahora siento el cuerpo.

Ahora, ahora, ahora.

Y para acabar, tengo otra confesión, amigo mío,

No soy un loco

Me estoy cansando de empezar otra vez

En algún lugar nuevo

¿Naciste para resistir o para que abusaran de ti?

Juro que nunca me rendiré, me niego

¿Hay alguien sacando lo mejor de ti?

¿Lo mejor de ti?

¿Alguien se ha llevado tu fe?

Es real el dolor que sientes

Confías, debes confesar

¿Hay alguien sacando lo mejor de ti?

¿Lo mejor de ti?

I’ve got another confession to make
I’m your fool
Everyone’s got their chains to break
Holding you

Were you born to resist or be abused?

Is someone getting the best, the best, the best
The best of you?
Is someone getting the best, the best, the best
The best of you?

Are you gone and on to someone new?
I needed somewhere to hang my head
Without your noose
You gave me something that I didn’t have
But had no use

I was too weak to give in
Too strong to lose
My heart is under arrest again
But I break loose

My head is giving me life or death
But I can’t choose
I swear I’ll never give in
I refuse

Is someone getting the best, the best, the best
The best of you?
Is someone getting the best, the best, the best
The best of you?

Has someone taken your faith?
It’s real, the pain you feel
Your trust, you must confess
Is someone getting the best, the best, the best
The best of you?
Oh

Oh, hoh

Has someone taken your faith?
It’s real, the pain you feel
The life, the love you’d die to heal
The hope that starts the broken hearts
Your trust, you must confess

Is someone getting the best, the best, the best
The best of you?
Is someone getting the best, the best, the best
The best of you?

I’ve got another confession, my friend
I’m no fool
I’m getting tired of starting again
Somewhere new

Were you born to resist or be abused?
I swear I’ll never give in, I refuse

Is someone getting the best, the best, the best
The best of you?
Is someone getting the best, the best, the best
The best of you?

Has someone taken your faith
It’s real, the pain you feel
Your trust, you must confess
Is someone getting the best, the best, the best
The best of you?

Tengo otra confesión que hacer
Soy tu tonto
Todo el mundo tiene sus cadenas que romper
Sosteniéndote
¿Naciste para resistir o ser maltratado?
¿Alguien está sacando lo mejor, lo mejor, lo mejor
¿Lo mejor de ti?
¿Alguien está sacando lo mejor, lo mejor, lo mejor de ti?
¿Lo mejor de ti?
¿Te has ido con alguien nuevo?
Necesitaba un lugar donde colgar mi cabeza
Sin tu soga
Me diste algo que no tenía
Pero no tenía uso
Era demasiado débil para ceder
Demasiado fuerte para perder
Mi corazón está detenido de nuevo
Pero me suelto
Mi cabeza me da la vida o la muerte
Pero no puedo elegir
Juro que nunca me rendiré
Me niego
¿Alguien se está llevando lo mejor, lo mejor, lo mejor?
¿Lo mejor de ti?
¿Alguien se está llevando lo mejor, lo mejor, lo mejor?
¿Lo mejor de ti?
¿Alguien te ha quitado la fe?
Es real, el dolor que sientes
Tu confianza, debes confesar
¿Alguien se está llevando lo mejor, lo mejor, lo mejor?
¿Lo mejor de ti?
Oh
Oh, ho-oh
¿Alguien te ha quitado la fe?
Es real, el dolor que sientes
La vida, el amor que morirías por curar
La esperanza que arranca los corazones rotos
Tu confianza, debes confesar
¿Alguien se está llevando lo mejor, lo mejor, lo mejor
¿Lo mejor de ti?
¿Alguien está obteniendo lo mejor, lo mejor, lo mejor?
¿Lo mejor de ti?
Tengo otra confesión, amigo mío.
No soy tonto
Me estoy cansando de empezar de nuevo
En algún lugar nuevo
¿Naciste para resistir o ser abusado?
Juro que nunca cederé, me niego
¿Alguien está sacando lo mejor, lo mejor, lo mejor
¿Lo mejor de ti?

¿Alguien se lleva lo mejor, lo mejor, lo mejor
¿Lo mejor de ti?
Alguien te ha quitado la fe
Es real, el dolor que sientes
Tu confianza, debes confesar
¿Alguien está sacando lo mejor, lo mejor, lo mejor
¿Lo mejor de ti?

3 comentarios en «Best of you. Foo fighters»

  1. Pues para no saber que escribir lo has hecho otra vez Marcos ❤️y la canción elegida, ainsss de mis preferidas. Gracias por abrir así tú corazón y ayudar tanto con tus palabras

  2. ¡Salta, Marx! Sólo puede salirte bien. Debajo tienes una red de brazos para recogerte, los de los/las que te llevamos siguiendo los últimos años en tu camino al trampolín. Ojalá todos tuviéramos el valor de saltar hacia nuestros verdaderos sueños… ¡Gracias, como siempre!

  3. Madre mía, igual que empezaste corriendo 10km y ahora corres 100…empezaste escribiendo alguna historia y ahora escribes y llenas de magia todos tus escritos. Me alucinas. ¿Cómo lo haces?

Los comentarios están cerrados.