Faith. George Michael

Gato mira por la ventana con indiferencia mientras recibe su exigida ración de caricias. Sus favoritas son las de la tripa. Parece que la cosa no va con él hasta que, por cualquier motivo, detengo las caricias durante un par de segundos.

Gira la cabeza y estira la pata hacia mi mano, en el sentido más literal de la expresión, para colocarla de vuelta en su tripa. Entonces, vuelve a girar la cabeza, adopta de nuevo su mirada de indiferencia y sigue con sus contemplaciones.

El otro perro, Sprocket, es diferente. Él se entrega.

Él se te tumba encima, reposa su cabeza sobre mi pecho y se entrega totalmente. Pasa por varias fases.

La de iniciación consiste en rascarle el cuello. Puedes sentir su pelo largo, abultado y suave recorriendo tus dedos. Sientes su calor, escuchas su respiración que se va haciendo más lenta según avanzan las caricias.

En la segunda fase se arrima un poco más, si es que eso es posible, y usa sus patas para dirigir tus manos hacia su tripa donde ejercen una serie de movimientos circulares que son la señal para la última fase.

El despegue, el éxtasis de Santa Teresa. Coloca todo su cuerpo encima de mi y deja caer su cabeza a un lado del mío, relajando completamente su cuello primero, y el resto del cuerpo después.

Está absolutamente entregado. Puedes sentir todo su peso sobre ti, sus pulsaciones se integran con las tuyas y da la impresión que su alma corre libre por campos que solo él conoce saltando de roca en roca persiguiendo a su hermano, Gato.

Los que os hayáis incorporado tarde y no conozcáis la historia, quizás estéis entendiendo poco o nada.

Puedes volver a leer su historia. Es apasionante.

Tengo varias ofertas encima de la mesa de Hollywood para hacer un Biopic de sus vidas. Al Pacino y De Niro están empeñados en hacer sus voces y para el protagonista, el dueño, la cosa está entre Brad y Keanu. Como la protagonista femenina va a estar interpretada por Winona, probablemente acabe eligiendo al segundo, que además me cae mejor.

Ya nos veo subiendo al escenario a recoger nuestras estatuillas, uno tirándome de la correa para un lado, el otro olisqueando el trasero a Meryl Streep, los dos cruzándose delante de mi siguiendo rastros invisibles y haciéndome tropezar en las escaleras cayendo a los pies de Emma Stone mientras el mismo de antes se afana en romper el hielo con la actriz olisqueando de nuevo su trasero famoso y el otro levanta la pata en el atril a los pies de Will Smith que, humillado, soporta las risas de todas las estrellas del firmamento cinematográfico.

Hay que soñar a lo grande, ¡hombre ya!

Ya está bien de pasar penurias.

Solo hay que tener fe.

Discúlpame mis delirios de grandeza. Yo creo que son las hojas amarillas y naranjas de los árboles en otoño las que me hacen volar. Me pierdo en sus colores que cambian cada día.

A lo que iba. Te lo resumo rápido.

Tengo dos perros.

Son hermanos. De la misma camada.

Nunca se han separado.

Uno se llama Gato.

El otro Sprocket.

Están zumbados.

Casi tres años. Son el epicentro de gran parte de los conflictos de la casa y a la vez, responsables directos del aumento exponencial de los niveles de amor de la misma.

Son capaces de hacer explotar discusiones con gritos que se convierten en ladridos y de detonar bombas de caricias que te mecen en nubes de algodón.

Te hacen odiar con todas tus fuerzas el camino hasta el campo donde salimos a correr. Vas con los hombros desencajados y una bolsita de caca llena colgando de la mano hasta encontrar una basura para depositarla, y al hacerlo te das cuenta de que la bolsa tenía un agujero y tienes que buscar un trozo de césped para limpiarte los restos y un palito para sacar la mierda de las uñas.

Y, sin embargo, adoras verlos correr, jugar, saltar, olfatear, perseguirse, crecer, relacionarse, quererse, aunque un olorcillo desagradable a mierda acompañe a cada respiración.

Y ahora cambia perros por niños y bolsas de caca por pañales y ahí lo tienes.

Cha-chaaaaannnnn

Como la vida misma.

Un día estaba cambiando mis primeros pañales y cantando a mi hijo que “donde quiera que vayas siempre habrá algo de luz” y ayer mismo le ayudé a sacarse su número de la seguridad social para poder hacer prácticas el año que viene.

No hace tanto podía cargar a los dos mayores en mis brazos, sacarles del coche y llevarlos hasta su cama dormidos evitando juguetes en el suelo y desterrados peluches envidiosos que, como venganza, pretendían hacerme tropezar, y hoy han crecido lo suficiente para recoger los trozos de la fe perdida de un amigo para acompañarle en su dolor y devolverle esos mismos trozos cuando más los necesite.

Ayer jugaba solo con Trujita y hoy tiene un grupo de amigos que le quieren, los mismos que tenía yo a su edad.

Y le miro y me veo y nos sonreímos los tres.

Ayer (o casi mejor antes de ayer), me escapaba del colegio entre horas para salir a comprar una barra de pan para compartirla con mis compañeros en la relajada última clase de la mañana antes del comedor y hoy no puedo evitar pensar en esos días cada vez que voy a comprar el pan y vuelvo comiéndome el pico de la barra que me sigue sabiendo a mis dieciséis años.

Hoy veo a mis hijas coreografiando todas las canciones que suenan en su lista, sacando sus pasos prohibidos y prohibiendo el aburrimiento y la indiferencia, y no puedo evitar recordar a mi hermana y a mi prima imitando a George Michael en el salón de casa de mis primos. Y yo allí, disfrazando con indiferencia mi admiración y mi envidia por ser incapaz de moverme como ellas sin parecer un gallipato, sueño con el día que pueda bailar como una polilla hacia la luz.

Hoy bailo agarrado a mi polilla en la cocina mientras se cuece la pasta y los perros nos miran desde abajo pidiendo su parte.

Y bailo con mis hijas canciones infinitas porque lo único que hace falta es tener un poco de fe.

Well, I guess it would be nice
If I could touch your body
I know not everybody
Has got a body like you

Oh, but I gotta think twice
Before I give my heart away
And I know all the games you play
Because I play them too

Oh, but I need some time off
From that emotion
Time to pick my heart up off the floor
Oh, when that love comes down
Without devotion
Well, it takes a strong man, baby
But I’m showin’ you the door

‘Cause I gotta have faith
I gotta have faith
Because I got to have faith, faith
I got to have faith, faith, faith

Baby, I know you’re asking me to stay
Say please, please, please don’t go away
You say I’m giving you the blues
Maybe you mean every word you say
Can’t help but think of yesterday
And another who tied me down to loverboy rules

Before this river becomes an ocean
Before you throw my heart back on the floor
Oh, baby, I’ve reconsidered my foolish notion
Well, I need someone to hold me
But I’ll wait for something more

Yes, I gotta have faith
Mm, I gotta have faith
Because I’ve gotta have faith, faith, faith
I gotta have faith, faith, faith

I’ll just have to wait
Because I got to have faith

I gotta have faith

I got to, got to, got to have faith
Before this river becomes an ocean
Before you throw my heart back on the floor
(I’ve just got to have faith)

Oh, oh, baby, I’ve reconsidered my foolish notion
Well, I need someone to hold me
But I’ll wait for something more

‘Cause I gotta have faith
Mm, I gotta have faith
Because I’ve gotta have faith, faith, faith
I gotta have faith, faith, faith

Bueno, supongo que estaría bien
Si pudiera tocar tu cuerpo
Sé que no todo el mundo
Tiene un cuerpo como el tuyo
Oh, pero tengo que pensarlo dos veces
Antes de entregar mi corazón
Y conozco todos los juegos que juegas
Porque yo también los juego
Oh, pero necesito un descanso
De esa emoción
Es hora de recoger mi corazón del suelo.
Oh, cuando ese amor se acaba
Sin devoción,
Bueno, se necesita un hombre fuerte, cariño,
Pero te estoy mostrando la puerta,
Porque tengo que tener fe,
Tengo que tener fe,
Porque tengo que tener fe, fe, tengo que tener fe, fe, fe.
Cariño, sé que me estás pidiendo que me quede,
Dime, por favor, por favor, por favor, no te vayas.
Dices que te estoy dando tristeza
Quizás crees cada palabra que dices
No puedo evitar pensar en ayer
Y en otra persona que me ató a las reglas de los amantes
Antes de que este río se convierta en océano
Antes de que tires mi corazón al suelo
Oh, cariño, he reconsiderado mi tonta idea
Bueno, necesito a alguien que me abrace
Pero esperaré por algo más
Sí, tengo que tener fe
Mm, tengo que tener fe
Porque tengo que tener fe, fe, fe Tengo que tener fe, fe, fe
Solo tendré que esperar
Porque tengo que tener fe Tengo que tener fe
Tengo que, tengo que, tengo que tener fe
Antes de que este río se convierta en océano
Antes de que tires mi corazón al suelo (tengo que tener fe)
Oh, oh, cariño, he reconsiderado mi tonta idea.
Bueno, necesito a alguien que me abrace,
pero esperaré a algo más,
porque tengo que tener fe.
Mm, tengo que tener fe,
porque tengo que tener fe, fe, fe.
Tengo que tenerla.